Algarrobo rinde homenaje al primer director de La Mayora, el doctor Hans-Dieter Wienberg, nombrándolo Hijo Predilecto

Fue una figura clave en el impulso agrícola y científico de la Axarquía, en concreto en la introducción del aguacate.

El Ayuntamiento de Algarrobo ha celebrado este sábado el acto oficial de nombramiento como Hijo Adoptivo del municipio al doctor Hans-Dieter Wienberg, el primer director del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea ‘La Mayora’, en un emotivo homenaje que ha tenido lugar en el Salón de Celebraciones Ottawa y que ha reunido a familiares, vecinos y autoridades de distintos ámbitos.

 

La alcaldesa, Natacha Rivas Campos, ha subrayado durante su intervención que se trata de un reconocimiento merecido y profundamente simbólico, no solo por la relevancia científica del doctor Wienberg, sino por el amor y el compromiso que siempre mostró hacia Algarrobo. «Wienberg no solo transformó cultivos. Transformó vidas. Fue un pionero que ayudó a levantar un municipio que venía de tiempos difíciles», destacó. Con este homenaje, Wienberg se convierte en el segundo Hijo Adoptivo en la historia del municipio.

 

El acto contó con la presencia del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, amigo personal del homenajeado, así como representantes de la Diputación de Málaga, la Junta de Andalucía, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Embajada de Alemania, además de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, asociaciones locales y colectivos vecinales.

 

Durante el acto los protagonistas destacaron la labor del doctor Wienberg, pionero de la investigación agrícola moderna en el sur de Europa. Fue él quien, en los años 60, descubrió el potencial de las tierras de Algarrobo y lideró personalmente la compra y puesta en marcha de la Estación Experimental La Mayora, que acabó convirtiéndose en un centro de referencia internacional.

 

Bajo su dirección, se impulsaron transformaciones clave para el campo andaluz y español: la implantación del aguacate como cultivo viable en Europa, el desarrollo del fresón en Huelva, la introducción del tomate híbrido en Almería o la primera exportación de fresas por vía aérea en Europa. Gracias a estos avances, hoy los cultivos derivados de aquella visión superan los mil millones de euros anuales de impacto económico. Como él mismo solía decir: «Hay que ver la riqueza que puede crear la ciencia».

 

Aunque su etapa en La Mayora finalizó en 1975, Wienberg nunca se desvinculó de Algarrobo. Mantuvo un lazo personal y afectivo con el municipio durante toda su vida, regresando en numerosas ocasiones y dejando siempre huella entre quienes le conocieron. En 2017, el Ayuntamiento ya le rindió homenaje dedicándole una avenida y un monolito, y este sábado ese gesto se completó con el mayor reconocimiento institucional que puede otorgar el municipio.

 

La familia del doctor —Carlos, Peter y Carolina Wienberg, hijos del homenajeado— asistió al acto y recogió el título con emoción y gratitud, en un evento que también contó con la entrega de un retrato conmemorativo por parte de la Asociación de Amigos de Vélez-Málaga y la Axarquía (AVA), y una actuación musical de Lorenzo Segovia que aportó solemnidad y emoción al encuentro.

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